A veces no nos percatamos de lo importante que es cada parte de nuestro cuerpo en la cotidianidad. Muchos dicen, que la mano izquierda solo sirve para metérsela en el bolsillo, o que los dedos meñiques de los pies solo sirve para pegarle a las esquinas. Incluso se escuchan insultos como -"Pana, la cabeza no es solo pa' pone'se la gorra". Hace poco leí que uno de los alpinistas más cuatriboleados del mundo, perdió los dedos del pie izquierdo en una de sus frías travesías, lo más interesante es que luego de haberlos perdidos consiguió varios records, uno de ellos en el Himalaya.




Estoy en un experimento, tengo inmovilizada la rodilla derecha. Uso muletas de las que encajan en la axila. La pierna derecha no la puedo apoyar en lo absoluto, además está parcialmente estirada. Veamos un recuento de mi cotidianidad sin la pierna derecha.

No suena el despertador (estoy de reposo), pero ya me pica la cama y la pierna duele. Me duele además el trasero porque solo puedo dormir en dos posiciones. Para salirme de la cama debo alzar la pierna herida y moverla. Es que no sólo no puedes utilizarla, sino que tienes que cargar con ese pe'azo e verga como si fuera un bulto, o como si un médico loco te haya agarrado dormido y cocido un tiburón muerto en tus nalgas.
Salgo de la cama, dando brinquitos para agarrar las muletas. Yo por lo general lo primero que hago en las mañanas es PIPI. Las muletas te dan balance pero el pez muerto ese que tienes por pierna no te permite acercarte lo suficiente, además que agarrarse el miembro y apuntar con dos muletas en las axilas es como apuntar mientras te tienen alzado como un bebé. Naturalmente esto deriva en que debes pasarle un papelito a la tapa para limpiar el desastre... la desviación es inevitable. Para agacharse a agarrar el papel, o bajar la palanca, debes quitarte las muletas de las axilas, colocarlas a un lado y balancearte cuidadosamente. Este procedimiento del balanceo se realiza cada vez que se requiera agarrar o utilizar algo cuya altura esté por debajo de la cintura.
Bañarse... fácil no?... PUES NOOO... todas las duchas por obvias razones tienen un escalón o muro para evitar el desborde. ¿Cómo superar ese obstáculo?. El primer día no presté atención, y abrí la llave para esperar que se calentara. Cuando decidí entrar, allí estaba, la muralla china. Lo brinco?, pensé... pero pareció arriesgado brincar con una pierna arrastrando un bacalao y aterrizar en baldozas mojadas. ASI NO MUERO YO. Traté de apoyarme de las puertas, pero sentía que se desplomaban. Pensé incluso en poner las manos en el piso, pero también es complicado. Resultado, el agua ya se había enfriado y yo como un pendejo en PELOTAS pensando como entrar. Menos mal que tengo una silla de plástico que logré meter en la ducha, y digamos que hace más seguro lo del brinquito.
Colocarse la media en la extremidad inmóvil y ESTIRADA, no es fácil, pues debes hacer un esfuerzo de flexión del torzo que debe además sostenerse mientras dura la difícil tarea de colocarse la media. El zapato es similar aunque un poco más aparatoso.
Desayuno?. con las muletas es fácil estar en la cocina y sacar platos y cubiertos y prepararse cualquier cosa. el secreto está en colocarse las muletas en las axilas y utilizar naturalmente los brazos. Preparaste un desayuno extraordinario, y lo quieres llevar a la mesa... AJÁ, y como coño ??? o caminas con las muletas o llevas las vainas?. Las cosas sólidas son fáciles, dejas las muletas y vas dando brinquitos hasta la mesa, siendo cuidadoso que si pierdes el equilibrio, no solo lanzas el plato  y lo partes, sino que te metes tremendo coñazo. Pero los líquidos? trata de dar un brinco en un solo pie con un vaso de agua en la mano. Imagina un plato de cereal con leche!!! Personalmente desarrollé una técnica con las muletas, consiste en agarrar firmemente el plato o el vaso a ser trasladado con una de las manos.(uno a la vez, la paciencia debe ser tu mejor amiga) Con el otro brazo libre se da un paso firme con la muleta, sujetándola fuertemente. Con la axila del brazo donde llevas el plato, presionas fuertemente la muleta como una pinza, y la balanceas hacia adelante. Una vez que tengas las dos muletas adelante, entonces das el salto presionando con la axila del brazo ocupado hacia abajo y procurando mantener el equilibrio con la otra. Esta técnica la domino a la perfección, tanto que ahora hasta ayudo a servir la mesa en casa de mi hermano.
Luego de varios días de práctica y ociosidad descubrí que incluso puedo hacer cualquier tarea hogareña, quizás en el doble de tiempo pero con seguridad. Hoy barrí, acomodé los muebles y hasta coleto pasé. Me están saliendo ampollas en las manos y marcas en la vecindad de las axilas, y espero no tener un calambre en mi pierna sana durante una sesión de brinquitos.
Hoy admiro más a aquellas personas que por circunstancias adversas han perdido algún miembro de su cuerpo. Pero también comprendo que no son minusválidos, o inválidos, como los llama la gente, sino que valen más que todos, por lo que deberían llamarse los masválidos.
Los que tengan su cuerpo completo, que brinquen entonces en una pata de alegría....